Mostrando entradas con la etiqueta antropologia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta antropologia. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de noviembre de 2013

Sobre utopias I

Utopía es una poblacion de Texas de poco mas de 200 habitantes. Fuente: pixabay.com

"La anarquía es el punto luminoso y lejano hacia donde nos dirigimos por una intrincada serie de curvas descendentes y ascendentes. 
Aunque el punto luminoso fuese alejándose a medida que avanzáramos y aunque el establecimiento de una sociedad anárquica se redujera al sueño de un
filántropo, nos quedaría la gran satisfacción de haber soñado. 
¡Ojalá los hombres tuvieran siempre sueños tan hermosos!"
Manuel González Prada – Anarquía (1907)

_______________________________


Creo que en un blog de este tipo, donde vamos a tratar sobre las crisis, cojearía si no tuviera su sección de alternativas. Con esta entrada inicio este bloque. Pienso que un buen punto de partida sería comenzar por plantear cuál es mi utopía personal. La utopía nos indica el camino a recorrer: es como un faro que nos ilumina. No sabemos, quizás, si llegaremos al final del camino. Pero si podemos vislumbrar que nos acerca o que nos aleja de ese ideal.

Personalmente no idealizo la planificación, pero la mayoría de los liberales si lo hacen con el mercado... Vamos a hacer un pequeño paréntesis en nuestro recorrido por la economía y por esta crisis poliédrica que nos ha tocado vivir. Hoy nos toca, como dice la cita, hablar de sueños.

Me planteo en mi utopía un mundo mas sencillo, más cooperativo, menos despilfarrador y, por tanto, más respetuoso con nuestro planeta. Un mundo donde viviríamos en pequeñas comunidades donde podríamos utilizar la "toma de decisiones" asamblearia y donde los medios de producción estuvieran colectivizados... Un mundo sin líderes donde todo el mundo tuviera oportunidad de desarrollar sus capacidades...

En este mundo, podría haber tanto cierta planificación como cierto mercado con pequeños negocios que podrían funcionar en un régimen parecido al de las cooperativas... También, en pequeñas comunidades se podrían tomar las decisiones de forma completamente asamblearia. Todos iríamos aprendiendo a desterrar egos y personalismos con la génesis de esta nueva sociedad.

Lo importante, en todo caso, no es eso... Sino el cambio de mentalidad... Nunca el egoísmo particular lleva al bienestar colectivo por mucho que algunos se empeñen. Pero también es verdad que mientras tengamos estructuras de estado habrá poder y en el poder reside la fuente de la corrupción... Y es en las estructuras de estado donde algunos compañeros depositan erróneamente las esperanzas de transformación.

La utopía es como un faro que nos indica el camino a seguir. Fuente:  pixabay.com

La utopía nos dice hacia donde queremos ir y hacia donde no. Es como un faro que nos ilumina... Yo no espero vivir esa utopía... pero si que podamos avanzar... 
Si no hubiéramos crecido de esta forma, aumentando artificialmente población, incrementando exponencialmente el uso y el despilfarro de los recursos...
si no hubiéramos emitidos residuos a la atmosfera, mares y ríos...


Sino hubiéramos...


...estaríamos mucho mas cerca, ya que la tecnología nos permitiría acercarnos a un "paraíso en la tierra" con 500-1000 millones de habitantes donde nuestra máxima responsabilidad, resueltas nuestras necesidades materiales, sería cuidar del planeta y desarrollar nuestra creatividad. 

En lugar de eso, hemos optado por el imposible "crecimiento infinito"... Mientras nos explican que la anarquía es utópica, oímos los cánticos del tecnoptimismo que nos asegura que podemos crecer de forma infinita en un planeta que es finito.

Tengo muy claro que algunos postulados del liberalismo más extremista se mueven en dirección contraria (más egoísmo, más individualismo, más poner la zancadilla a nuestros semajante, mas competir y menos cooperar) y por eso los combato. Son terrorismo, violencia, caos...

Confío que un día (dado que dicen que somos inteligentes y, por tanto, algo diferentes a la levadura en nuestro comportamiento) cambiemos el chip... sino lo hacemos y seguimos creciendo de una forma caótica y desordenada agotando nuestros recursos nuestro futuro esta claro: la extinción.

Róża Luksemburg. Fuente: www.marxist.org

Como decia Rosa Luxemburgo. A la larga solo hay dos opciones: "Socialismo o barbarie" Yo tengo claro con que me quedo...


________________________________________

 Ir a Índice
Capítulo siguiente Bloque alternativas


martes, 29 de octubre de 2013

Naturaleza humana y homo economicus


Fuente: Quino "Que presente impresentable"


El debate entre naturaleza y cultura viene ya de muy lejos, de los albores de la revolución industrial por poner una fecha (aunque muchos me diréis que podríamos remontarnos a mucho antes)...

Desde algunas alternativas liberales estoy cansado de oír, como verdad inmutable, la idea de un hombre egoísta y cortoplacista, incapaz de planificar y mucho menos de saber lo que es el "bien común". Un hombre que  debería preocuparse sólo de su egoísmo personal porque, a través de un mecanismo milagroso, la suma de egoísmos particulares acaba consiguiendo el bien colectivo.

El homo economicus (racional y maximizador de su función de utilidad) es una abstracción que nos resulta útil para debatir determinados modelos. Pero, como tal abstracción, no existe en la realidad. El caso es que somos bastante mas complejos.

Por eso, creo que los economistas deberíamos, considerar las limitaciones de nuestros maravillosos (tan bellos como, a veces, inútiles) modelos matemáticos y recuperar nuestra esencia metodológica que proviene (aunque algunos lo nieguen) de las ciencias sociales. A veces, creo que nos convendría recurrir un poco, aunque sólo sea de vez en cuando, a ver lo que dicen otras ciencias sociales como la sociología o la antropología.

La sociedad está formada por un conjunto de individuos que interaccionan entre sí compartiendo una serie de de finalidades, conductas y rasgos culturales. Lo que es social y lo que es cultural se encuentra intrínsecamente relacionado. Pero, no somos la única especie que convivimos de forma grupal (algo que parece olvidar algunos austriacos cuando recurren a su darwinismo social del "todos contra todos"). En esas especies, también hay normas y aspectos colaborativos (a la vez que competitivos) Me resulta difícil a partir de dicha observación, entender la propiedad privada como un derecho natural absoluto, tal como lo ven estos ultraliberales.

La cultura es una característica eminentemente humana. Es debida a nuestra naturaleza inteligente y supuestamente racional. Lo importante aquí, para no extenderme es que cultura implica sociabilidad y esta ultima implica acuerdos y la existencia de un "bien común" que esta peculiar escuela económica niega.

Las características culturales propias y exclusivas de las personas como puede ser el lenguaje, ciertos rituales como el saludo, la forma de interpretar el mundo o la búsqueda de sentido a este galimatías sin sentido llamado vida, son consecuencia, en gran parte, de la vida en sociedad.

No se puede negar (y no lo hago) que hay un base biológica y natural que sirve como substrato (o no se si como simbiosis) de nuestra base social. Lo que para mi esta claro es que esta base cultural, social y natural en el hombre no son separables y deben estudiarse en su conjunto. Somos naturaleza pero nos hemos desarrollado y nos hemos hecho mas complejos viviendo en sociedad y es en el seno de la sociedad como, a su vez, hemos desarrollado nuestro acerbo cultural. Sin todo esto no seriamos lo que en realidad somos y no es posible analizarlo por separado.

Ponernos a hablar de la naturaleza humana desde un punto de vista reduccionista y biologista como pretenden los austriacos es inadecuado. Se olviden de que el contexto social y la cultura también influyen en el comportamiento individual. Somos lo que somos porque somos naturaleza pero el caso es que también somos sociedad (mucho más de lo que algunos creen)

Podemos analizar, cualquier hecho social cotidiano y veremos siempre las tres perspectivas biológica, social y cultural (por ejemplo, el hecho de comer o esperar a subir en ascensor, pero también acciones que, aparentemente, son solo individuales como el hecho de "lavarnos los dientes"). Si seguimos profundizando en esos hechos cotidianos, podemos ver que esta triple dimensión es difícilmente separable y que cualquier acción o hecho social se ha de estudiar teniendo en cuenta esta triple dimensión.


Emile Durkheim. Fuente: Wikipedia

Para Durkheim, la sociedad es anterior al individuo, ya que existe antes de que nazca y determina, en mayor medida incluso que su genética,  lo que será. Los individuos se forman a partir de las normas y valores imperantes en esa sociedad que se trasmiten a través de la educación y desde socialización desde pequeños.


Las conclusiones a todo lo que acabo de comentar, para mi, son evidentes, la naturaleza humana:

1.- No es comprobable empíricamente. En todo caso, al estar tan condicionada por el entorno no hay una ley general del comportamiento humano.
2.- El comportamiento humano esta muy mediatizado por nuestra vida social y por la cultura concreta en que nos movemos.
3.- Si la sociedad cambia sus valores el individuo también cambia su comportamiento.
4.- En consecuencia los modelos económicos basados en la racionalidad del supuesto "homo economicus" pueden tener un indudable interés didáctico pero no la finalidad de encontrar una ley social económica que valga para cualquier tiempo y lugar. Como mucho un modelo nos puede aproximar a lo que es (aunque de eso tampoco esté muy seguro) pero nunca, a lo que puede ser (ni mucho menos calificarlo como "imposible")



__________________________________



lunes, 30 de septiembre de 2013

Y Dios encontró trabajo

Fuente: http://pixabay.com

El relato viene de aquí

______________________

El ser sensitivo nunca hubiera entendido lo que era la preocupación. Vivía el presente de una manera parecida a como lo hace el león recién comido. Durmiendo tranquilo a la sombra de un árbol de la sabana, el león no se pregunta si mañana podrá cazar o no una gacela. No percibe la incertidumbre provocada por la sequía. No siente que se está volviendo viejo y no tiene un seguro de jubilación. Solo está ahí, en el presente con su árbol, su sol y su sabana...

El ser ansioso, en cambió, percibió el tiempo. Dejó de vivir el "aquí y ahora" y adquirió un deseo irrefrenable de acumular y conservar. Los remordimientos por su pasado que él creía equivocado y su preocupación por un futuro incierto acabaron de hacer mella en su forma de ver las cosas.

Había ganado el fuego y eso estaba bien. A la vez, iniciaba su frenética carrera hacia ninguna parte en busca de un mayor control de su entorno. Pero...

había perdido su seguridad.

La observación se había convertido en búsqueda. La búsqueda en necesidad de encontrar. Y la necesidad de encontrar en insatisfacción. El calor interior del hombre se fue perdiendo y para conseguirlo, empezó a buscarlo fuera. Con esa búsqueda externa comenzó su dependencia.

El ser ansioso observó su alrededor. El deseo de conseguir se transformó en la angustia de conservar. Preocupado, constató que él solo no podía controlarlo. La existencia se convirtió en una carrera sin fin para acumular más y más técnicas. Pero, por mucho que se empeñaba, tendría que echar manos de "especialistas" que le dieran las respuestas que no obtenía. Y, algunos, le empezaron a dar explicaciones al calor de una hoguera...

Había nacido el mito.

Olvidó su capacidad de aprovechar lo que tenía a su alcance y a anhelar lo que no tenía. Para conseguir más comodidad, se generó más ansiedad. Comenzó el aferramiento hacia las cosas. Comenzó su incapacidad para gozar del presente. Lamentaba las equivocaciones del pasado y preveía un futuro lleno de peligros. ¿Quién podría hacer que recuperará su seguridad?

El especialista...

El hombre abandonó el Paraíso. Y buscó un chaman que le diera PAZ...

El chamán buscó y buscó, por él y por los demás... y encontró en su viaje virtual al "gran espíritu"

Hombres ansiosos de diferentes sitios hicieron lo mismo, e iniciaron su viaje sin fin... Algo que les diera tranquilidad. Pastores, druidas y magos intentaron volver a oír aquella voz ancestral: la del "ser sensible" original...

Pero buscaban en el sitio equivocado. La voz estaba dentro del ser... Todos lo habían olvidado... Los sacerdotes al buscar, también lo hicieron fuera...

"Los Dioses habían encontrado trabajo"

_____________________________

 Stonehenge Fuente: http://pixabay.com


Capítulo anterior
Capítulo siguiente

Ir a Índice

martes, 24 de septiembre de 2013

Enkrateia

Platón. 

Dos grandes principios revolotean siempre que hablamos sobre la organización social. Son principios que, prácticamente nadie discute pero a los que cada uno de nosotros:
1.- Otorgamos diferente prioridad.
2.- Entendemos cosas que no significan exactamente lo mismo.

Estos dos principios son la libertad y la igualdad. Las personas, según su ideología, no entendemos exactamente lo mismo. Tampoco les otorgamos la misma importancia, en el caso de que estos principios entre en conflicto entre sí en un momento determinado.

 Fuente: http://pixabay.com
_____________________________________

En esta entrada, sin animo de ser exhaustivo, voy a referirme a uno de los ámbitos de la libertad. Para ello recurriré al término "enkrateia" que se podría traducir (seguramente mal) como autodominio o "fuerza de carácter". Desde esa enkrateia es por donde, creo que, deberíamos empezar a construir nuestro nuevo "imaginario colectivo"

Comenzaré esta entrada haciendo una pequeña pero significativa declaración de principios (seguramente después de 7 entradas ya va tocando) 

Con este blog pretendo, y en este orden:
a) Introducir unas pequeñas nociones sobre economía que sean asequibles para todo el mundo.
b) Explicar los acontecimientos que estamos viviendo desde, evidentemente, mi interpretación personal. Por honradez intelectual debo dejar clara esta visión: En mi opinión, estamos en una crisis sistémica vinculada al encarecimiento de los recursos y a los problemas de poder continuar creciendo (como es el caso de los efectos del cambio climático)
c) Comenzar a esbozar alternativas individuales y, sobretodo, colectivas.

Este ultimo punto es el que justifica el contenido de este artículo.

Parto de mi convencimiento de que el anarquismo es la única solución viable para nuestro futuro como colectivo. Creo que una especie verdaderamente inteligente, como se supone que es la humana, debería demostrar que tiene un comportamiento diferente al de la levadura encerrada en una botella con azúcar. Considero que los seres humanos somos inteligentes para resolver nuestros problemas individuales y, ademas, que lo hacemos con cierta eficiencia. Pero también pienso que carecemos de algo que nos impide avanzar y romper con nuestro pasado exclusivamente animal. Esta carencia la denominaría inteligencia colectiva, inteligencia como especie. Sin embargo, eso que nos falta...

Confío que lo podamos aprender.

Pienso que cualquier sistema basado en la competencia entre individuos acaba alcanzando un punto de no retorno. Antes o después, el entorno deja de ser abundante cuando una especie crece de forma continua y termina moviéndose en un ambiente cada vez más hostil. Tiempo tendremos de hablarlo y lo haremos desde diferentes puntos de vista. Avanzo que un enfoque que me gusta mucho es el de la teoría de los juegos. 

Pero hoy no toca... 

Hoy pretendo hablar de esa "enkrateia" que es, indudablemente, una "virtud individual". Un autodominio que significa ser realmente libre. Un autodominio que nos lleva a la ausencia de dominación interior. La enkrateia es nuestro punto de partida individual y ésta debería ayudarnos a acercarnos a la utopía. La utopía para mi es el faro que nos indica el camino. Se podrá alcanzar o no. Pero es la que nos dice hacia donde ir o no. El cultivo de la enkrateia es un buen comienzo para iniciar ese camino. Indudablemente hay otros.

La utopía nos dice muchas cosas. Nos habla de derrribar barreras y de acabar con las etiquetas. Creo que comenzar con una "virtud clásica" como la enkrateia es una buena forma de iniciar esa ruptura de barreras mentales tan necesaria para romper las barreras reales que atenazan a la humanidad. 

____________________________________________



Hablamos muchas veces de libertad. La libertad significa poder escoger de forma reflexiva y sin condicionantes Pero, ¿Podemos realmente escoger, entendido esta elección de una forma amplia?

Vamos a rascar un poco...

Hay, indudablemente, limitaciones externas que nos impide ser libres. Pero, a veces también, las imposiciones son "internas"...

Por ejemplo:
Yo quiero fumar y "dejar de fumar" a la vez...

¿Eres realmente libre si acabas fumando? La libertad autentica debería consistir en ser capaces de "poder elegir nuestros deseos" ¿No os parece?

Si no somos capaces de "dejar de fumar" sabiendo que a largo plazo es lo mejor, ¿cómo vamos a ser capaces de incorporar las necesidades de los demás en nuestra función de preferencias aunque sepamos también que eso es bueno no solo para la sociedad en su conjunto sino también para nosotros?

a) Esa satisfacción inmediata de necesidades que proporciona el fumar...
b) Ese cortoplacismo nos impide ver  que a la larga nos perjudica... Quizás ver no sea la palabra adecuada. "Mañana lo dejo" nos decimos... pero el mañana se convierte en hoy y seguimos decidiendo dejar de fumar "mañana". También dejaremos los problemas del crecimiento para mañana... "Nos queda aun mucho petróleo". Además, seguro que "ya inventarán algo"
c) Esa inmediatez en la recompensa y la falta de un "contrato realmente social" entre los individuos...
está en la base de nuestros problemas pasados y actuales...


Sino somos capaces de solucionarlo vamos a llevar a nuestra sociedad a un punto de "no-retorno"
Rousseau: Contrato social 

Pero, igual que ante el convencimiento de un cáncer, el fumador deja de fumar... Un día veremos que la solución colectiva es "LA SOLUCIÓN". 

Como en el caso del cáncer del fumador, espero que no sea demasiado tarde.

La verdad estoy convencido que no es demasiado tarde. 
Por eso escribo este blog. No hay otra razón.

Volver al Índice


miércoles, 18 de septiembre de 2013

La invitación

Monument Valley Fuente: www.pixabay.com

Mientras vamos acabando la entrada de esta semana, donde comienzo a poner las cartas sobre la mesa y esbozo la situación de ignorancia en que nos encontramos, os pongo una entrada que conozco de hace tiempo y que cada vez que la leo me explica cosas diferentes...

Permitidme que la comparta con vosotros:

Inspirado por Oriah el soñador de la montaña, anciano nativo americano, mayo de 1994

No me interesa lo que hagas para vivir.

Quiero saber lo que ansías y si osas soñar con lo que desea tu corazón.

No me importa la edad que tengas.

Quiero saber si arriesgas buscando como un loco el amor, los sueños, la aventura de estar vivo.

No me interesa saber que planetas cuadran tu luna.

Quiero saber si has tocado el corazón de tu propio dolor, si te han abierto las traiciones de la vida o si te has contraído y cerrado de miedo a más dolor. Quiero saber si te puedes sentar con el dolor, el mío y el tuyo sin moverte para esconderlo o apagarlo o conciliarlo. Quiero saber si puedes estar con alegría, mía o tuya; si puedes estar con alegría, mía o tuya; si puedes bailar con desenfreno y dejar que el éxtasis te llegue a la yema de los dedos sin precaverte a ser cuidadoso, realista o a recordar las limitaciones del ser humano.

No me importa si lo que me cuentas es verdad.

Quiero saber si puedes desilusionar a alguien siendo fiel a ti mismo; si puedes soportar la acusación de traición sin traicionar tu propia alma. Quiero saber si puedes ser fiel a ti mismo y, por tanto, digno de confianza. Quiero saber si puedes ver la belleza aunque no sea bonita cada día, y si puedes ver el origen de tu vida a partir de la presencia de Dios. Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y ponerte a orillas de un lago y gritarle a la luna plateada: "Sí"

No me importa dónde vivas o cuanto dinero tengas.

Quiero saber si después de la noche del dolor y la desesperación, abatido y magullado hasta el tuétano, puedes levantarte y ocuparte de las necesidades de los niños.

No me interesas ni quién eres ni como llegaste aquí.

Quiero saber si te quedarás conmigo en medio del fuego y no escaparás.

No me importa qué o dónde o con quién has estudiado.

Quiero saber que te sostiene por dentro cuando se derrumba todo lo demás.

Yo quiero saber si puedes estar solo contigo mismo; y si realmente te gusta la compañía que tienes en los momentos vacíos.

Nativo americano (1899) - Fuente: www.pixabay.com
_________________________________

Supongo que muchos ya conocereis esta "invitacion"... Como he comentado, cada vez que la leo me cuenta cosas muy diferentes... me habla de la importancia de ir al fondo de las cosas, de lo esencial que es el conocer y abrirse a los demás... Pero, hoy estaba ultimando una entrada de economía... El tema sobre el que estoy escribiendo es sobre la falta de instrumentos que tenemos para encarar esta crisis...
El caso es que después de un tiempo he vuelto a leer esta "invitación"... Y me está explicando cosas nuevas... me habla de afrontar juntos el futuro, me cuenta que el destino no esta escrito y me susurra que somos seres emocionales con todo lo que implica de positivo y negativo...

Quizas, este componente emocional es el que nos falta en la receta... Veo pasión por todos lados cadenas humanas que recorren territorios, gente gritando en un sitio donde dos personas se lanzan pelotas a traves de una red... Es curioso, delante de la situación economica que se nos viene encima, solo veo conformismo y resignación...

¿Qué es lo que pasa? ¿porqué no somos capaces de apagar el televisor y salir a la calle? ¿Porque no somos capaces de empezar a buscar entre todos soluciones, de empezar nuevos projectos?

_____________________________________

Este blog va a comenzar a hablar muy pronto sobre una crisis que creo que va a suponer un reto muy importante para toda la humanidad (quizás, el reto colectivo más importante que hayamos podido afrontar) Voy a intentar explicaros poco a poco, mi "lectura" sobre la crisis. Una crisis sistémica y vinculada a la escasez de recursos.

Pero de nada sirve el hacer esa interpretación si entre todos no reescribimos un "imaginario colectivo". Un imaginario capaz de apasionar y de ilusionar...

Esta entrada es una invitación a recuperar esa pasion ... Una invitación para empezar a construir...

La invitación
__________________________________

Ir a índice


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Siempre se puede elegir



La economía está basada en la necesidad de elegir. En esencia, se trata de satisfacer "unas necesidades que son ilimitadas con unos bienes y servicios que son limitados" (ver la entrada "algunas definiciones de economía" - en elaboración). Un tema relacionado y que siempre me ha interesado es el de la motivación. ¿Porqué hacemos las cosas? ¿Qué determina nuestro comportamiento? 

Es verdad que estamos determinados, en gran medida, por nuestros condicionamientos. Las personas que creen que no pueden elegir, sino que nuestro comportamiento está prefijado por estos condicionamientos, podemos denominarlos deterministas (o, quizás, ¿fatalistas?) Estos esquemas de comportamiento se basan en los experimentos de Paulov, basados en la teoría del estímulo-respuesta.


En realidad, y siguiendo a Covey en su obra "Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva", podemos hablar de tres tipos de determinismo diferentes:

1.- Determinismo genético (o la "culpa es de los abuelos") Esta puede ser la razón de que una persona sea, por ejemplo, un poco impaciente. Seguramente sus abuelos lo eran y se encuentra incrustado en su ADN. Además, puede que sea danés, y ¿todos los daneses son impacientes? ¿o no? 


2.- Determinismo psíquico (o la "culpa es de los padres") Nuestra educación, las experiencias infantiles, etc establecieron lo más esencial de nuestras tendencias. Por ejemplo, igual a una persona no le gusta estar entre multitudes. Así es como lo educaron sus padres y así es como se comporta ahora como adulto (¿o no?)

3.- Determinismo ambiental ("la culpa es de mi jefe, o de mi mujer, o de sus amigos adolescentes, o de la tele..."  En definitiva, de los demás) Algún elemento del ambiente es el responsable de la situación. Sea como sea, en estos tres casos es fácil encontrar "culpables" cuando las cosas no nos van bien. Creer en el determinismo dificulta mucho afrontar los problemas, porqué siempre es posible culpabilizar a alguien de nuestra situación:

- "El bachillerato es muy difícil, no es que yo no me haya planificado"
- "Este compañero de trabajo siempre me está provocando y yo, por supuesto, no tengo nada que ver"
- "He cortado con mi pareja porqué no me entiende..." 


_________________________________________

Lo que quiero recalcar aquí es que creer en el determinismo es caer en el conformismo y la apatía (
"Las cosas son así y no se pueden cambiar" o su versión mas optimista "vivimos en el mejor de los mundos posibles") Tiempo tendremos de hablar de todo ello. Pero quiero recalcar que es el conformismo y la apatía la que nos lleva a la resignación. Si realmente, como creemos muchos, vamos hacia el colapso del sistema, deberíamos salirnos de este bucle para poder afrontar lo que nos pueda deparar el futuro. Un futuro que podemos vislumbrar como muy complicado, pero que, desde luego, no está escrito.

Vanos a analizarlo a nivel individual (también nos valdrá a nivel colectivo) Fijémonos en alguien a quien admiremos: ¿Creen en el determinismo?, ¿Son fatalistas y piensan que no pueden cambiar?, ¿Cuándo han tenido una dificultad se limitan a echarles las culpas a otro y a sus circunstancias?... Supongo que tenemos claro que no es así.

Estas personas suelen reflexionar, analizar su comportamiento e intentan aprender y cambiar aquello que no les gusta. Pero, ¿Por qué nos cuesta tanto hacer esta reflexión? ¿Por qué lo que hacemos muchas veces es echar las "pelotas fuera"? Supongo que es la opción más fácil. Reflexionar es muy cansado y, además, ataca nuestro "ego". Y eso es lo que, en muchas ocasiones, nos mantiene estancados y rendirnos incluso antes de comenzar (el "terrible efecto Pigmalion". Este efecto lo volveremos a tratar en nuevas ocasiones)

Pygmalion y Galatea de Angelo Bronzino. Fuente: wikipedia


Los estudios de Paulov y de otros basados en el esquema estímulo respuesta se centran, en muchos casos, en experimentos hechos con animales (o incluso con personas) a los que de alguna manera se les ha provocado una neurosis o una psicosis. Veamos el siguiente vídeo sobre la "indefensión aprendida":


Interesante, ¿no?. En estos experimentos se les asigna a los sujetos una "etiqueta". Un comportamiento que esperamos los demás de él. Pero, ¿los "condicionamientos" pueden explicarlo todo? Creo que apostar por el determinismo es la solución más fácil porque no implica esfuerzo pero no es la que nos hará completos como seres humanos ni nos permitirá buscar una salida colectiva a la crisis actual. La herramienta más valiosa que nos aporta la consciencia es la reflexión y el análisis de nuestras circunstancias. Es lo que nos diferencia del comportamiento de los animales. Es importante romper la cadena estímulo-respuesta y recordar, como señala Covey, que
"entre el estimulo y la respuesta está nuestra mayor fuerza: La libertad de escoger"

Esto supone esfuerzo. pero también es lo que nos hará sentirnos bien con nosotros mismos cuando miremos atrás. Cuando elegimos unos objetivos y nos esforzamos en conseguirlos, avanzamos y llenamos nuestra vida como no lo hará nunca el hacer las cosas sin reflexionar. Seguramente, es lo que a nivel colectivo nos permita superar los difíciles momentos que se avecinan.

Somos protagonistas de nuestros destino particular, y también, en estos momentos tan difíciles que se avecinan, de nuestro destino colectivo. Pero, para ello DEBEMOS CREÉRNOSLO.


Las circunstancias serán las que sean pero...

siempre podemos elegir.



PD: Dedicado a David Barriada que, a raíz de una conversación por internet, me recordó esta interesante obra de Stephen Covey. Por cierto, David tiene un blog muy interesante. Os recomiendo su lectura.





miércoles, 17 de julio de 2013

Bienvenidos al blog




Hay muchas formas de iniciar un blog. Todo depende del objetivo que se persigue por un lado y, por otro, del estilo discursivo que se quiera dar. Por eso voy a empezar por aquí:

Mi objetivo: Intentar hacer una interpretación lo mas sistemática y clara posible sobre lo que está pasando.

Mi convencimiento, como ya he comentado muchas veces entre los que me leen, es que estamos delante de una crisis sistémica. Pretendo explicar porqué lo veo así.

El formato como veis es un blog donde intentaré ir desmenuzando esta crisis poliédrica de una forma didáctica pero, a la vez, con cierto rigor. He decidido tembién dar un sentido más historico que temático a la estructura de este blog.

¿Por dónde comenzar? Poner una fecha de inicio es difícil. Quizás, para empezar, lo haré con esta pequeña historia sobre la doble naturaleza humana. Hemos avanzado tecnológicamente pero no queda claro si somos algo mejores que unos simios con bombas atómicas... ¿Dónde empezó la distorsión?

Bueno, aquí teneis un pequeño relato:



El nacimiento de la ansiedad:

Sentado en lo alto de una colina un ser sensitivo contemplaba el paso del tiempo sin interpretar, solo observando, solo sintiendo... sin aferramiento...


De repente, desde la conjunción de dos oscuras nubes surgió un relámpago que cayó en tierra. El ser sensitivo dejó su contemplación ... Atemorizado pero con curiosidad se fue aproximando y notó el chisporrotear de unas ramas ardiendo... Se acercó más y notó algo que él conocía muy bien porque lo había experimentado dentro de sí mismo: una sensación agradable de calor... Algo que, ahora, venía de fuera...

Y emergió el pensamiento... ¿Cómo puedo conseguir mantener esa sensación tan agradable?

Y el tiempo humano (no el cronológico) empezó a contar... El cosmos unificado se fragmentó para el ser sensitivo. Habia que contestar a esa pregunta... No era suficiente disfrutar con lo que se le ofrecía... Había que reflexionar, planificar, organizar, gestionar, controlar...

Apareció la ansiedad...

El ser sensitivo se concentró en encontrar una forma de mantener esa sensación tan agradable externamente (el calor) En ese esfuerzo por conservar, olvidó su capacidad interna para conseguir ese bienestar... El ser sensitivo estaba ahora preocupado por su futuro y ocupado en conservar y acumular...

Había nacido el hombre¡¡¡¡¡